
Viajar forma parte de nuestra forma de vivir. Semana Santa, puentes, verano y escapadas rápidas desde Palma a Europa o a la Península están a la orden del día. Sin embargo, en los últimos meses hemos visto un aumento claro de incidencias en viajes: cancelaciones, retrasos, problemas médicos en el extranjero y gastos imprevistos que nadie esperaba asumir.
El seguro de viaje ha pasado de ser “algo que a veces se contrata” a una protección básica para particulares, autónomos y empresas.
Qué está ocurriendo ahora con los viajes
- Aumentan las cancelaciones y retrasos de vuelos.
- Los costes sanitarios en el extranjero siguen subiendo.
- Muchas tarjetas bancarias han reducido o eliminado coberturas reales.
- Viajar sin seguro supone asumir riesgos económicos muy altos.
En Mallorca, cada vez atendemos más casos de clientes que pensaban estar cubiertos… y no lo estaban.
Qué es un seguro de viaje bien contratado (sin tecnicismos)
Un buen seguro de viaje te protege antes, durante y después del viaje.
Puede incluir:
- Asistencia médica en el extranjero, sin adelantar dinero.
- Repatriación sanitaria si ocurre algo grave.
- Cancelación del viaje por causas justificadas.
- Pérdida, robo o retraso de equipaje.
- Retrasos de vuelos y conexiones.
- Responsabilidad civil y asistencia legal fuera de España.
La clave no es tener “un seguro”, sino tener el seguro adecuado al tipo de viaje.
Soluciones según tu perfil
Para particulares y familias
- Ideal para viajes en Semana Santa y verano.
- Cobertura médica real, no limitada a cantidades simbólicas.
- Tranquilidad cuando se viaja con niños o personas mayores.
Para autónomos
- Protección clave en viajes profesionales y ferias.
- Cobertura de cancelación si el trabajo obliga a modificar el viaje.
- Asistencia rápida para no perder días de actividad.
Para empresas
- Seguro de viaje para empleados desplazados.
- Protección sanitaria, legal y de responsabilidad en el extranjero.
- Continuidad del negocio ante imprevistos.
Errores frecuentes al contratar sin asesoramiento
- Confiar solo en el seguro “gratuito” de la tarjeta bancaria.
- Contratar online sin entender límites y exclusiones.
- Seguros con coberturas médicas insuficientes fuera de Europa.
- Falta de cobertura de cancelación por causas reales.
Cuando surge un problema, estas decisiones se pagan caras.
Viajar es disfrutar. El seguro está para que nada lo estropee.
