
Cada vez más personas viven de su actividad diaria: autónomos, pequeños empresarios, profesionales liberales y trabajadores clave en pymes. Y hay una realidad incómoda que muchas veces se evita pensar: ¿qué pasa si no puedes trabajar durante semanas o meses por un accidente o una enfermedad?
Las bajas laborales están aumentando, tanto por accidentes como por problemas de salud comunes. Y el impacto económico suele ser mayor de lo esperado, especialmente cuando se depende directamente del propio trabajo.
Aquí es donde los seguros de baja laboral y accidentes cobran todo el sentido.
Qué está pasando ahora mismo
- Autónomos que descubren tarde que la prestación pública no cubre sus gastos reales.
- Profesionales que siguen trabajando lesionados por miedo a perder ingresos.
- Empresas que dependen de una o dos personas clave y no tienen un plan B.
- Seguros contratados “rápido” que no pagan lo que se esperaba.
La consecuencia es clara: estrés, pérdida de ingresos y decisiones precipitadas.
Qué es un seguro de baja laboral bien hecho
Es un seguro que te paga una cantidad diaria si no puedes trabajar por enfermedad o accidente, desde el primer día o tras una pequeña carencia, según se diseñe.
Puede cubrir:
- Bajas por enfermedad común.
- Accidentes laborales y no laborales.
- Hospitalización o intervenciones quirúrgicas.
- Complemento real a la prestación pública.
La clave está en adaptar la indemnización a tus gastos reales, no en contratar “lo mínimo”.
Soluciones según tu perfil
Para particulares
- Ideal para trabajadores por cuenta ajena que quieren mantener su nivel de ingresos.
- Tranquilidad para hipoteca, alquiler y gastos familiares.
Para autónomos
- Fundamental para no depender solo de la base mínima.
- Ingresos garantizados mientras te recuperas.
- Libertad para centrarte en tu salud sin prisas.
Para empresas y pymes
- Protección de socios y empleados clave.
- Menos impacto económico ante bajas prolongadas.
- Herramienta de fidelización y cuidado del equipo.
Errores habituales al contratar sin asesoramiento
- Capitales diarios insuficientes.
- Exclusiones que no se explican bien.
- Carencias largas que anulan la utilidad del seguro.
- Pólizas estándar que no se adaptan a la realidad del cliente.
Protege tus ingresos y tu tranquilidad con un seguro de baja laboral o accidentes bien diseñado.
