
El verano empieza mucho antes de subir al avión
Julio y agosto son los meses con más desplazamientos. Miles de residentes viajan a la Península, Europa o destinos de larga distancia para disfrutar de sus vacaciones.
Pero también son las semanas en las que aumentan los retrasos de vuelos, las pérdidas de equipaje, las cancelaciones y los problemas de salud durante el viaje. Las aseguradoras y el sector coinciden en que el seguro de viaje se ha convertido en una de las coberturas más demandadas.
Sin embargo, todavía hay muchas personas que creen que la tarjeta bancaria o la Tarjeta Sanitaria Europea lo cubren todo. Y esa falsa sensación de seguridad puede salir muy cara.
Lo que realmente cubre un buen seguro de viaje
Un seguro de viaje actual va mucho más allá de la asistencia médica.
Dependiendo de la póliza, puede incluir:
- Asistencia médica en el extranjero.
- Hospitalización y tratamientos de urgencia.
- Repatriación sanitaria.
- Cancelación del viaje por causas justificadas.
- Retrasos y pérdida de conexiones.
- Robo, pérdida o demora del equipaje.
- Responsabilidad civil.
- Defensa jurídica.
- Asistencia telefónica 24 horas.
La diferencia entre una póliza básica y una bien diseñada puede suponer miles de euros si ocurre un imprevisto.
Errores muy habituales
- Pensar que la Tarjeta Sanitaria Europea cubre cualquier gasto.
- Confiar únicamente en el seguro asociado a la tarjeta bancaria o a tu seguro de salud.
- Contratar el seguro únicamente por precio.
- No revisar los límites de asistencia médica.
- No incluir cobertura de cancelación cuando el viaje se reserva con mucha antelación.
- Contratar directamente con la aerolínea o una plataforma sin comparar alternativas.
En vacaciones, el ahorro de unos pocos euros puede convertirse en un gasto de miles.
